Acné adulto: el porqué sigues teniendo acné después de los 20 o 30 años

8 Feb, 2021

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La adolescencia fue una etapa dura para todos: salíamos a la calle prácticamente disfrazados, vivíamos en un torbellino de emociones y cada viernes era una lucha constante con nuestros padres para regatear una horita más en la discoteca de tardes. Y, por si fuera poco, la vida nos bendijo a muchos con el acné juvenil.

Pero, ¿qué pasa con todas aquellas personas que siguen teniendo acné pasados los 25? Según la AEDV (Academia Española de Dermatología y Venereología), la prevalencia del acné en los adultos es de un 3% en hombres y entre un 11 y un 12% en mujeres.

¿Cómo puede ser? ¿Acaso el tener la cara llena de granos a los 15 años no nos aseguraba la recompensa de una piel adulta lisa y perfecta? En este artículo encontrarás las principales causas del acné en adultos, y qué puedes hacer para mejorarlo.

¿Qué es el acné adulto?

En la gran mayoría de casos, los factores que desencadenan el acné adulto son los mismos que en el acné juvenil. Se trata del exceso de sebo, la obstrucción de los poros (en forma de puntos negros), la aparición de ciertas bacterias e inflamación. Con la caracteríastica de que te ocurre después de los 21 años.

Existen algunos factores indirectos que favorecen la aparición de los que hemos comentado más arriba, que serían los siguientes:

1. Las hormonas 

“Ay, me está saliendo un grano que duele mogollón en la barbilla, la regla debe de estar al caer” es una frase que quizás te suene de algo. El acné hormonal es muy típico entre mujeres adultas (mucho más que en los hombres) debido a los múltiples cambios hormonales por los que nosotras pasamos en la vida. No sabemos exactamente cómo afectan las hormonas al acné, pero sí sabemos que están muy relacionadas.

En la edad adulta, hay varios factores hormonales que pueden desencadenar acné: el ciclo menstrual, el embarazo y la menopausia, además de comenzar o terminar un tratamiento con píldoras anticonceptivas.

2. El estrés

Que el estrés es un detonante del acné no es ninguna sorpresa. Y seguramente, los niveles de estrés que experimentas en tu edad adulta son mucho más elevados que los vividos durante tu adolescencia

Cuando nos sentimos estresadas, producimos un tipo de hormonas específicas que incrementan la producción de aceite de la piel. Para evitarlo, la mejor opción es intentar eliminar los detonantes e introducir prácticas beneficiosas para tu cuerpo y mente, como por ejemplo el yoga, el deporte o la meditación.

3. Dieta pobre

Si abusas de la pasta, los ultraprocesados y los lácteos, puedes empeorar tu acné adulto (y por supuesto, tu salud en general). Existe un claro vínculo entre unos hábitos alimenticios sanos y una buena salud de la piel, así que deja los ultraprocesados a un lado y empieza a comer comida real.

Aflojar con el alcohol y el tabaco también ayuda.

4. La genética

Gracias, mamá y papá. La genética puede ser una de las causas de tu acné adulto, y en ese caso, aunque cuides adecuadamente de tu piel, evites el estrés y mantengas unos buenos hábitos de vida, puedes seguir experimentando brotes de acné.

Acudir al dermatólogo es la mejor opción, sobre todo si se trata de un acné severo y doloroso. Él estudiará tu caso y te propondrá el tratamiento adecuado.

5. Llevar un cuidado facial inadecuado (o directamente, no llevarlo)

Hay muchas cosas que podemos estar haciendo mal con respecto a la higiene de nuestro rostro si padecemos acné adulto. Desde el uso de cosméticos y maquillaje comedogénicos, pasando por compartir brochas con otras personas, y hasta el irse a dormir con el maquillaje del día anterior.

Incluso lavar la cara varias veces al día o con productos demasiado agresivos pueden ser perjudiciales y favorecer la secreción de aceite y la aparición de granos.

Utilizar productos aptos para tratar el acné y retirar adecuadamente todo el maquillaje al final del día es un must a la hora de cuidar tu piel adulta con tendencia acneica. Por ejemplo, utilizar una crema hidratante para pieles grasas que controle las secreciones sebáceas puede ser de gran ayuda. Evita el aceite de coco si puedes.

Además, es importante que te hagas con un protector solar facial apto para pieles grasas o acneicas

¿Cómo tratar el acné adulto?

1. Tratamientos tópicos con ingredientes para combatir el acné

Lo primero y más importante que debes hacer para combatir el acné es hacerte con aquellos productos cuya eficacia está comprobada científicamente. Hablamos del ácido salicílico, del peróxido de benzoílo y los retinoides, entre otros. Si buscas una opción económica, puedes hacerte con los productos de la rutina contra el acné de The Ordinary.

No todos los productos o ingredientes van a funcionar con tu tipo de piel, y muchos de estos productos deben usarse de manera constante durante algunas semanas antes de que se produzca un cambio notable en tu piel. 

Así que tómatelo con calma, pero sé persistente. Y si no ves ningún resultado o no encuentras productos que no irriten tu piel, habla con un dermatólogo para que te oriente y, tal vez, te dé un tratamiento sujeto a receta.

2. Exfoliantes

La exfoliación es una de las cosas más efectivas que puedes hacer de forma regular para combatir el acné, tanto en términos de prevenirlo como de tratarlo. Tanto si eliges un exfoliante químico uno físico, te  ayudará a prevenir los brotes, a mantener los poros limpios y eliminar cualquier obstrucción que se forme.

Si tu piel puede soportarlo, el ácido glicólico es uno de los mejores ingredientes que puedes buscar en tus exfoliantes, además del ácido láctico, los polihidroxiácidos, o el peróxido de benzoilo.

Entre una y tres veces a la semana es suficiente para la mayoría de las personas. Todo depende del grado de irritación que pueda aguantar tu tipo de piel. Si es muy sensible, reduce la frecuencia hasta dar con la adecuada.

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3. Introduce cambios en tu dieta

Como ya has visto, una mala dieta tiene un impacto sobre el acné. Te recomendamos reducir el consumo de alimentos azucarados procesados, los lácteos y los hidratos de carbono simples y optar por​opciones antiinflamatorias como el pescado salvaje, nueces, verduras y frutas frescas.

4. Simplifica al máximo tu rutinal facial

Sí, puede resultar muy tentador ir incluyendo en tu rutina facial todos los productos que nos recomiendan por un lado y por otro. Pero en el caso del acné, es importante mantenerla lo más minimalista posible para evitar sobrecargar la piel de producto.

Del mismo modo, lavarte la cara con demasiada frecuencia puede resultar muy irritante para la piel. Hazlo con un limpiador facial suave y sin jabón, y asegúrate de haber eliminado el grueso de residuos de tu piel con un agua micelar o similar previamente.

5. No te olvides de calmar tu piel

Si estás utilizando ingredientes exfoliantes, pronto te darás cuenta de que tu piel está más sensible de lo normal, con irritación y enrojecimiento. No sufras: es normal. Por este motivo deberás invertir en productos muy calmantes e hidratantes (y no comedogénicos)Busca fórmulas ultra-calmantes e hidratantes con ácido hialurónico, ceramidas, niacinamida o avena.

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