5 causas del acné adulto que debes conocer

8 Abr, 2020

 

La adolescencia fue una etapa dura para todos: salíamos a la calle prácticamente disfrazados, vivíamos en un torbellino de emociones y cada viernes era una lucha constante con nuestros padres para regatear una horita más en la discoteca de tardes. Y, por si fuera poco, la vida nos bendijo a muchos con el acné juvenil.

Pero, ¿qué pasa con todas aquellas personas que siguen teniendo acné pasados los 25? Según la AEDV (Academia Española de Dermatología y Venereología), la prevalencia del acné en los adultos es de un 3% en hombres y entre un 11 y un 12% en mujeres.

¿Cómo puede ser? ¿Acaso el tener la cara llena de granos a los 15 años no nos aseguraba la recompensa de una piel adulta lisa y perfecta? En este artículo encontrarás las principales causas del acné en adultos, y qué puedes hacer para mejorarlo.

¿Por qué algunas personas tienen acné adulto?

 En la gran mayoría de casos, los factores que desencadenan el acné adulto son los mismos que en el acné juvenil. Se trata del exceso de sebo, la obstrucción de los poros, la aparición de ciertas bacterias e inflamación.

Existen algunos factores indirectos que favorecen la aparición de los que hemos comentado más arriba, que serían los siguientes:

1. Las hormonas 

“Ay, me está saliendo un grano que duele mogollón en la barbilla, la regla debe de estar al caer” es una frase que quizás te suene de algo. El acné hormonal es muy típico entre mujeres adultas (mucho más que en los hombres) debido a los múltiples cambios hormonales por los que nosotras pasamos en la vida. No sabemos exactamente cómo afectan las hormonas al acné, pero sí sabemos que están muy relacionadas.

En la edad adulta, hay varios factores hormonales que pueden desencadenar acné: el ciclo menstrual, el embarazo y la menopausia, además de comenzar o terminar un tratamiento con píldoras anticonceptivas.

2. El estrés

Que el estrés es un detonante del acné no es ninguna sorpresa. Y seguramente, los niveles de estrés que experimentas en tu edad adulta son mucho más elevados que los vividos durante tu adolescencia

Cuando nos sentimos estresadas, producimos un tipo de hormonas específicas que incrementan la producción de aceite de la piel. Para evitarlo, la mejor opción es intentar eliminar los detonantes e introducir prácticas beneficiosas para tu cuerpo y mente, como por ejemplo el yoga, el deporte o la meditación.

3. Dieta pobre

Si abusas de la pasta, los ultraprocesados y los lácteos, puedes empeorar tu acné adulto (y por supuesto, tu salud en general). Existe un claro vínculo entre unos hábitos alimenticios sanos y una buena salud de la piel, así que deja los ultraprocesados a un lado y empieza a comer comida real.

Aflojar con el alcohol y el tabaco también ayuda.

4. La genética

Gracias, mamá y papá. La genética puede ser una de las causas de tu acné adulto, y en ese caso, aunque cuides adecuadamente de tu piel, evites el estrés y mantengas unos buenos hábitos de vida, puedes seguir experimentando brotes de acné.

Acudir al dermatólogo es la mejor opción, sobre todo si se trata de un acné severo y doloroso. Él estudiará tu caso y te propondrá el tratamiento adecuado.

4. Llevar un cuidado facial inadecuado (o directamente, no llevarlo)

Hay muchas cosas que podemos estar haciendo mal con respecto a la higiene de nuestro rostro si padecemos acné adulto. Desde el uso de cosméticos y maquillaje comedogénicos, pasando por compartir brochas con otras personas, y hasta el irse a dormir con el maquillaje del día anterior.

Incluso lavar la cara varias veces al día o con productos demasiado agresivos pueden ser perjudiciales y favorecer la secreción de aceite y la aparición de granos.

Utilizar productos especialmente formulados para pieles grasas o mixtas y retirar adecuadamente todo el maquillaje al final del día es un must a la hora de cuidar tu piel adulta con tendencia acneica. Por ejemplo, utilizar una crema hidratante para pieles grasas que controle las secreciones sebáceas puede ser de gran ayuda.

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