10 errores a evitar con tu protector solar

14 Jun, 2023

errores protector solar

 

Sí, elegir un protector solar adecuado para tu piel no es tarea fácil. Pero una vez ya lo has comprado, debes saber cuáles son los principales errores a evitar para que este producto proporcione el Factor de Protección Solar indicado en el envase.  [1] 

De lo contrario, podrías estar usando un buen producto, pero desprotegiendo tu piel del sol casi por completo. A continuación, estos son los 10 errores más comunes a evitar en cuanto a la aplicación de tu protector solar. 

1. No estás usando la cantidad suficiente

Para obtener el nivel de protección que nos indica el envase con el número de FPS, debemos aplicar una cantidad adecuada de protector solar. [2]  De lo contrario, obtendríamos una protección inferior. Por ejemplo, un FPS30 podría convertirse en un FPS15.

Deberías usar unos 30 ml de crema solar para cubrir todo tu cuerpo (el equivalente a un vaso de chupito), y dos dedos de protector solar facial para cubrir la cara, cuello y orejas.

2. No estás reaplicando el producto

Los protectores solares pierden efectividad a medida que va pasando el tempo, y debes volverlos a aplicar a menudo. Este gesto pasa desapercibido por muchísimas personas, que lo aplican una única vez y después se olvidan.

Hay que reaplicar tu protector solar cada dos horas, e incluso más a menudo si te bañas o haces deporte. Los etiquetados como resistentes al agua no son a prueba de agua, es decir, que resisten un poco más que los normales pero no prometen una protección completa frente al agua. Por lo tanto, también deberás volver a aplicarlos a menudo para mantener los niveles de protección anunciados en la etiqueta de tu protector solar.

Para un uso diario, un gesto práctico puede ser aplicar un protector solar en stick o en formato polvo. Este último matifica la piel y puede aplicarse sin problema sobre tu maquillaje.

3. Lo aplicas cuando llegas a la playa

Para que un protector solar químico ofrezca una protección máxima deberás aplicarlo unos 20 o 30 minutos antes de llegar a la playa (o dónde sea que te vaya a dar el sol de lleno). En cambio, los protectores solares físicos, con ingredientes como el óxido de titanio y el óxido de zinc, funcionan desde el momento en que los aplicamos, porque bloquean los rayos UV mediante una barrera física, en lugar de absorberlos, por lo que el período de activación es mínimo.

Diferencias entre protectores solares físicos y químicos

4. Olvidas áreas importantes de piel

Hay zonas de la piel que tendemos a olvidar cuando vamos a exponernos al sol.  [3]  Por ejemplo, los labios: se trata de una zona especialmente sensible que no produce demasiada melanina y está especialmente desprotegida de los rayos ultravioleta. Todavía es peor si te untas vaselina o un bonito lip gloss, porque esto hace que la piel absorba todavía más radiación solar. Existen bálsamos labiales con FPS alto por si vas a esquiar o a la playa.

Los párpados y el contorno de los ojos también tienden a olvidarse, y estamos hablando de una piel súper fina y delicada que desarrolla arrugas con facilidad (ahora seguro que no vas a olvidar esta zona del rostro, ¿eh?). Ponte una buena cantidad de crema solar y asegúrate de que no te pique en los ojos.

El cuero cabelludo es otra gran olvidada, y es necesario protegerla porque está muy expuesta. Puedes usar un protector solar para el cabello, poner un poco de tu crema solar en las zonas más expuestas (como la línea que divide tu cabello), o usar barreras protectoras físicas como sombreros o sombrillas.

5. Usas un protector solar caducado

Siempre es mejor usar uno de compra reciente si vas a exponerte al sol, ya que el uso de un protector solar caducado puede ser perjudicial. Pero por norma general, puedes seguir usando tu protector solar con tranquilidad transcurridos hasta 12 meses desde su apertura. Si notas que tu producto ha cambiado de textura, olor o color, deja de usarlo y compra uno nuevo.

Cabe decir que los protectores solares minerales aguantan mucho mejor el paso del tiempo que los de filtro químico.

6. No lo usas cuando el día está nublado

A pesar de que haya nubes en el cielo y el sol no se vea, el 80 por ciento de los rayos UVA continúan impactando nuestra piel (y por si no lo sabías, estos son los responsables del envejecimiento prematuro de la piel). Sin embargo, la mayoría de personas no lo usan bajo esta circunstancia.

Si bien las ventanas suelen bloquear los rayos UVB, la mayoría permite la entrada de los rayos UVA, lo que hace esencial el uso de protector solar siempre que estés al aire libre, sin importar la presencia de nubes.

7. Estás usando una base de maquillaje con FPS (y ya está)

No, el uso de una base de maquillaje con FPS, incluso si es alto, no va a funcionarte bien. ¿La razón? La cantidad de base de maquillaje que deberías de aplicar para conseguir la fotoprotección que se indica en el envase es tantísima que parecerías un muñeco de cera. 

Por lo tanto, es mucho mejor aplicar tu protector solar facial, esperar unos minutos, y aplicar encima tu base de maquillaje favorita. 

8. Estás mezclando tu protector solar con productos de skincare

Sí, en TikTok hay influencers recomendado hacks de belleza súper variopintos, entre los cuáles destacan aquellos de personas que recomiendan mezclar tu protector solar con tu base de maquillaje, con sérums o con tu crema hidratante.

De nuevo, lo único que vas a conseguir es restarle eficacia al producto: normalmente las fórmulas de los protectores solares han sido diseñadas para ser aplicadas sobre la piel directamente, sin rebajarlas con otros líquidos, emulsiones o cremas. 

Aplica primero tus productos de cuidado de la piel, y como último paso aplica tu protector solar, siempre. Asegúrate de que todos los productos que hayas podido aplicar previamente se hayan absorbido por completo.

9. Estás exponiendo el producto a temperaturas extremas

Por ejemplo, al aplicar tu protector solar corporal en la piscina te has olvidado de cerrar el bolso que la contiene y has dejado el envase a merced de la luz solar. Es mucho mejor que lo protejas con medidas complementarias, como por ejemplo, dejar tu bolsa debajo de la hamaca o tumbona que estés usando ese día para aprovechar la sombra.

Las temperaturas muy extremas pueden hacer que tu crema solar se degrade con el tiempo y por lo tanto te proteja mucho menos que lo indicado en el envase.

10. Sólo estás usando un protector solar 

El protector solar es un elemento importante de la protección solar, pero no debe ser el único, sobre todo en los meses más cálidos del año. Para completar nuestras defensas contra las radiaciones solares también debemos usar barreras físicas, como tejidos, gafas de sol, sombrillas… Las telas de colores más oscuros ofrecen la mayor protección UV (aunque igual te mueres de calor).

Fuentes

  1. American Academy of Dermatology. Avoid sunscreen mistakes. American Academy of Dermatology. 
  2. Petersen B, Wulf HC. Application of sunscreen: theory and reality. Photodermatol Photoimmunol Photomed. 2014;30(2-3):96-101. doi:10.1111/phpp.12099.
  3. Lourenco EAJ, Shaw L, Pratt H, Duffy GL, Czanner G, Zheng Y, Hamill KJ, McCormick AG. Application of SPF moisturisers is inferior to sunscreens in coverage of facial and eyelid regions. PLoS ONE. 2019;14(4):e0212548. doi:10.1371/journal.pone.0212548.

 

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