Mitos sobre el retinol que debes conocer

13 Dic, 2022

mitos sobre el retinol

 

Sí, los sérums de retinol son súper populares entre aquellas personas que están intentando combatir los signos de la edad. Pero esa popularidad sumada a la irritación que puede causar este activo cuando se usa de forma inadecuada han generado una enorme cantidad de desinformación que ronda por redes e Internet en general.

Que si siempre descama la piel, hace que la piel sea más sensible al sol o ofrece resultados milagrosos e instantáneos. El retinol es un interesantísimo activo para pieles que muestran los primeros signos de la edad o son ya más avanzados, pero no hace milagros ni tampoco provocará que se te caiga la piel.

A continuación, estos son los mitos más populares que rondan por ahí sobre el retinol.

¿Qué es el retinol?

El retinol es un derivado de la vitamina A que contribuye a la regeneración celular. Es el más famoso de entre los retinoides, otros derivados de la vitamina A con los que comparte algunas similitudes, como la isotretinoína o la tretinoína.

Estos ingredientes han demostrado su eficacia en numerosos estudios a la hora de mejorar la textura de la piel, tratar la hiperpigmentación, reducir el aspecto de líneas finas y arrugas [1]  e incluso tratar el acné. [2]

Son capaces de penetrar en las capas más profundas de la piel y estimular la síntesis de colágeno y elastina.

Algunos de estos retinoides en porcentajes altos pueden adquirirse únicamente bajo prescripción médica. En cambio, existen muchos otros con menor intensidad que sí están disponibles en perfumerías y farmacias.

Estos son los mitos más extendidos sobre los retinoides

Al tratarse de un activo que debe empezar a usarse con ciertas precauciones, se han generado una serie de mitos que gozan de bastante popularidad entre la comunidad beauty. Vamos a desmentirlos uno por uno.

Mito #1: «Tienes que usar retinol cada día para ver resultados»

No, no es necesario usar un producto con retinol cada día de la semana para comenzar a ver resultados. Lo que ocurre es que si lo usamos de forma más frecuente, veremos resultados de forma mucho más rápida.

De hecho, con unas aplicación entre dos y tres veces a la semana es más que suficiente para notar los efectos beneficiosos de este activo a la vez que vamos acostumbrando a la piel a su uso, sin causar demasiada irritación.

Mito #2: «Los resultados se notan al cabo de poco tiempo»

Con la mayoría de productos con retinoides, los resultados comienzan a notarse tras un largo periodo de uso, que puede ir desde los tres y hasta los seis meses según el tipo de retinoide y la concentración. De forma habitual, los productos de venta libre suelen tardar más en mostrar resultados que aquellos recetados bajo prescripción médica.

Es importante tener paciencia con el uso de productos que contengan activos de esta familia.

Mito #3: «No puede usarse un producto con retinoides durante el día porque hacen que la piel sea más sensible al sol»

Este es uno de los mayores mitos sobre el retinol que podemos oír o leer por ahí. La realidad es que sí, podemos usar retinoides durante el día siempre que usemos un protector solar facial de amplio espectro y con un mínimo de SPF50, y lo vayamos reaplicando cada dos horas. 

Lo que ocurre es que el retinol en sí es un ingrediente fotosensible: eso significa que pierde propiedades si entra en contacto con los rayos solares. Por esta razón suele ir envasado en envases oscuros y opacos, de la misma forma que la vitamina C pura.

Por otro lado, sí, el retinol puede causar irritación en algunos casos, y exponer una piel irritada al sol no es la mejor idea. Pero si nuestra piel ya está retinizada (es decir, ya está acostumbrada al uso del retinol), no habría ningún tipo de problema mientras se usen medidas para evitar la exposición directa y prolongada al sol.

Por lo tanto: si trabajas en una oficina y no te va a alcanzar la luz solar directa, puedes usarlo durante el día sin problema. Si tu día a día incluye mucha exposición solar, es mejor idea usarlo por la noche.

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    Fuente: Superhonesta

    Mito #4: «Todos los retinoides son iguales»

    Aunque el retinol como ingrediente sea el más popular de entre todos los retinoides, existen más activos en esta familia que funcionan de manera similar. 

    La familia de los retinoides se compone de varios activos derivados de la vitamina A, que necesitan de uno o más «transformaciones» para terminar convirtiéndose en ácido retinoico sobre la piel.

    El retinol es el más conocido y estudiado, tarda un tiempo en mostrar resultados pero hace lo mismo que el ácido retinoico [3], por eso es una de las mejores elecciones que podemos hacer si estamos buscando combatir los signos de la edad. Además, lo encontramos de forma fácil en cualquier tienda de cosmética.

    Después tenemos los ésteres de retinol, como el palmitato de retinilo, acetato de retinilo y linoleato de retinilo. Son la opción ideal para principiantes en el uso de este ingrediente, además de aquellas personas que tienen la piel sensible y no pueden tolerarlo. Proporcionan resultados menos dramáticos que el retinol, así que si estás buscando atacar los signos de la edad no serían la mejor opción a largo plazo.

    Por último, el ácido retinoico o tretinoína, que lleva utilizándose muchos años para tratar el acné y el fotoenvejecimiento cutáneo, y funciona mucho más rápido que el retinol ya que no tiene que «transformarse» sobre la piel. También están la isotretinoína, que se consume de forma oral para tratar el acné, y el adapaleno. Ambos son recetados bajo prescripción médica y bajo la supervisión de un dermatólogo.

    Mito #5: «El retinol irrita muchísimo la piel»

    Este mito tiene algo de verdad, aunque puede evitarse o reducir este posible efecto secundario en gran medida.

    Cuando empezamos a usar retinol por primera vez, pasamos por un proceso de retinización. Esto significa que la piel necesitará un proceso de aclimatación a este activo para comenzar a tolerarlo. Durante las dos primeras semanas de uso, es habitual experimentar irritación, descamación o enrojecimiento. 

    La buena noticia es que puede evitarse en gran medida si sabemos cómo hacerlo. Por ejemplo, podemos comenzar usando un producto que contenga un retinoide suave o una baja concentración, además de otros ingredientes que refuercen la función barrera y trabajen para calmar la piel. Si hemos optado por un producto con retinoides más fuerte, podemos espaciar mucho los usos a la semana para que no tenga tanto impacto sobre la piel.

    Por lo tanto, es conveniente saber cómo introducir el retinol en tu rutina diaria para evitar al máximo sus efectos secundarios.

    Mito #6: «El retinol no puede usarse junto al ácido hialurónico»

    Sí, hay algunos ingredientes cuya mezcla debe evitarse si queremos reducir la posibilidad de experimentar irritación con este activo, como el uso de un producto exfoliante que contenga ácidos en alta concentración junto al retinol.

    No es el caso del ácido hialurónico, que en ocasiones acompaña al retinol en la fórmula de muchos productos gracias a su alto poder hidratante. Así que no, no hay problema en utilizar juntos estos dos activos. De hecho, es muy beneficioso.

    Relacionado: ¿Pueden mezclarse el ácido hialurónico y el retinol?

    Mito #7: «El retinol no debe aplicarse en el contorno de los ojos»

    El contorno de los ojos es una zona especialmente sensible, pero donde se forman las clásicas patas de gallo y otras arruguitas. Por lo tanto, sí puedes utilizar retinol en el área, pero con precaución: hidrata bien la piel de esta zona antes y usa protección solar a diario.

    Mito #8: «El retinol es un exfoliante»

    Pese a que pueda parecer que el retinol o los retinoides son exfoliantes, no lo son. Sí, podemos ver como la piel se enrojeceo se irrita y se descama si empezamos a usarlos de manera brusca, pero esto no se produce a causa de la exfoliación. 

    El retinol es un ingrediente antioxidante, y su función es la de comunicar a las células de la piel que deben trabajar de manera más rápida. Pero en ningún caso disuelven o eliminan las células muertas.

    Mito #9: «Cuanta más cantidad apliques, mejor»

    Esto es totalmente falso, con cualquier ingrediente del cuidado de la piel. En el caso de los retinoides, la cantidad a aplicar es la de un guisante de producto, ya sea en forma de gel o crema con retinol.

    Mito #10: «Sólo puedes empezar a usar retinol cuando ya se tienen signos de la edad avanzada»

    No es cierto. Podemos comenzar a usar retinoides a una edad mucho más temprana, de hecho, la isotretinoína o Accutane se usa para tratar casos de acné severo en pacientes jóvenes.

    Aún así, la mejor edad para comenzar a usar retinol es entre los 25 y los 30 años. A partir de este momento la producción de colágeno y elastina comienza a disminuir, así que es una buena idea introducir este activo para prevenir los signos del envejecimiento de la piel.

    Si te encuentras en tus 20 y todavía no muestras líneas finas ni arrugas, no tiene sentido introducir un ingrediente potencialmente irritante como este puesto que el ritmo de renovación celular de tu piel es muy activo.

    Relacionado:

    Fuentes

    1. Do retinoids really reduce wrinkles? (n.d.).
    health.harvard.edu/staying-healthy/do-retinoids-really-reduce-wrinkles

    2. Leyden J, Stein-Gold L, Weiss J. Why topical retinoids are mainstay of therapy for acne. Dermatol Ther (Heidelb). https://link.springer.com/article/10.1007/s13555-017-0185-2

    3. Kong R, et al. (2015). A comparative study of the effects of retinol and retinoic acid on histological, molecular, and clinical properties of human skin. pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26578346/

     

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