10 métodos para tener las pestañas más largas y espesas

8 Nov, 2017

Últimamente se ha puesto de moda llevar las pestañas como abanicos, a lo Kylie Jenner. Y tú no has sido bendecida precisamente con las pestañas más largas y tupidas del mundo, a diferencia de tus amigas, que sí podrían abanicarte con las suyas. Ya sea porque eres rubia natural o simplemente tu pelo no es ni grueso ni fuerte (ambas condiciones suelen coincidir), da la misma rabia. Sin rímel, parece que ni siquiera estén ahí. ¡Pero no pasa nada! Casi todo tiene solución en estos tiempos modernos.

Existen muchos métodos para conseguir tu objetivo: algunos que realmente consiguen hacerlas crecer, y otros que logran alargarlas en apariencia. Lo importante es utilizar alguno de ellos e incluso combinarlos si realmente quieres notar la diferencia.

Por lo tanto, te presento 10 métodos para que tú también puedas tener las pestañas más largas y espesas .

 

 

1. Fortalece tus pestañas desde el interior

Como ya sabrás, la fortaleza de tu cabello depende mucho de tu alimentación. Aumenta tu ingesta de alimentos saludables para el pelo, como los huevos, frutos secos, pescados con Omega 3 y semillas. Come alimentos ricos en vitaminas A y C. El hierro  y las proteínas también juegan un papel importante en el crecimiento del cabello y las pestañas, y las encontrarás por ejemplo en las verduras de hoja verde o pollo, respectivamente.

 

2. Aplica aceite de ricino

Este es un remedio natural que requiere de paciencia y fuerza de voluntad. No verás un cambio espectacular, pero vas a notar la diferencia. Además, no es nada agresivo con tu piel y no es tan invasivo como las extensiones. El aceite de ricino es muy nutritivo y un gran estimulante de los folículos. Tan solo tienes que aplicarlo sobre tus pestañas limpias con un algodoncito cada noche antes de ir a dormir y aclararlo al día siguiente. Realmente es un método que estimula el crecimiento natural y favorece la aparición de nuevos cabellos. Pero cuidado, antes de maquillarte asegúrate de haber retirado todos los restos de aceite o llegarás a la oficina como un oso panda de buena mañana.

 

3. Ponte extensiones de pestañas

Si lo que quieres es una solución rápida, no las hagas crecer: miente descaradamente. Las extensiones de pestañas quedan mucho más naturales que unas postizas y solucionan tu problema de manera drástica e inmediata. Un profesional se encargará de pegarte unas pestañas sintéticas, una por una, sobre las tuyas. Tienen una duración de algo más de un mes, y como toda solución inmediata, también tiene sus inconvenientes. ¿No te importa llevar mini cabellos pegados al párpado durante un periodo prolongado de tiempo?  Entonces busca cualquier eyelash bar en tu ciudad y disfruta de pestañas nuevas.

 

4. Usa un sérum de crecimiento

Consiste en utilizar un producto específico: existen muchos sérums en el mercado cuya fórmula está especialmente ideada para aumentar el espesor y la longitud de las pestañas. Suelen incorporar diversos aceites y otros componentes nutritivos que fortalecen las pestañas y las hacen más oscuras. Por ejemplo, he oído buenas críticas sobre el Xlash Serum: se aplica como un eyeliner y estimula los folículos pilosos , de manera que empiezas a ver resultados al cabo de un mes si eres constante con el tratamiento. ¡Ah! Y también puedes aplicarlo sobre las cejas.

 

5. Invierte en una buena máscara de pestañas

Como ya te conté en el post sobre si vale la pena comprar una plancha GHD, a veces es necesario gastar un poco más y hacer una inversión si realmente buscas obtener el mejor resultado posible. Si no aciertas con la calidad del rímel, es probable que se te “funda” sobre los ojos al cabo de unas horas, creando el odiado efecto oso panda, o que te queden las pestañas apelmazadas. Por eso es preferible ir sobre seguro: invierte un buen rímel y ahórrate disgustos.

Una de las máscaras de pestañas más amadas por todos y que ya tiene muchos años de recorrido como best seller es Better Than Sex de Too Faced. Su fórmula con polímeros envuelve cada pestaña, haciéndola más gruesa y creando un potente efecto “pestañas postizas”.

 

6. Aprende a ponerte rímel como una profesional

Una vez ya tienes en tu poder una buena máscara, aprende a utilizarla para maximizar el resultado: empieza cargando la base de las pestañas de producto, utilizando el cepillito, desde el principio hasta el final. Luego céntrate en los medios, haciendo movimientos ascendente, procurando siempre cubrirlas en toda su extensión. Y por último, cubre las puntas haciendo un poco de presión hacia arriba, como si utilizaras un rizador. Tardarás un poco más en maquillarte, pero notarás muchísimo la diferencia.

 

7. Espolvorea con polvos de talco

Este es un paso muy sencillo que puedes hacer en complemento al anterior: después de ponerte rímel en las pestañas de arriba y abajo, empapa un bastoncillo de orejas con polvos de talco y cúbrelas. Después, aplica una última capa de rímel y deja secar. ¡Voilà! El polvo le dará el doble de cuerpo a tus pestañas y parecerán más gruesas al instante.

 

8. Trátalas con respeto y amor

A lo mejor tienes la tentación de abusar del rizador porque mejora temporalmente la curvatura de tus pestañas, pero créeme, no es una buena idea. Desmaquíllalas siempre y hazlo de forma suave. No seas bestia, nada de frotarte los ojos sin cuidado con las toallitas desmaquillantes. O peor, irte a dormir con el maquillaje del día anterior. A parte de que mancharás la almohada, van a romperse debido a la rigidez del rímel.

Cuídalas, mímalas y trátalas bien. Cuesta mucho que crezcan y muy poco que se te caigan.

 

9. Cepíllalas

¿Verdad que cepillas tu pelo a diario? Pues también deberías peinar tus pestañas (no te rías). El efecto del cepillado ayuda a repartir uniformemente el aceite que segrega tu piel de forma natural, que sirve precisamente para nutrir tu cabello. Utiliza un cepillo de rímel limpio y cepilla suavemente cada noche.

 

10. Dobla la punta del cepillo de rímel

A ver, este truco lo he visto por ahí, pero sinceramente no lo he contrastado y me gustaría saber si funciona realmente: consiste en doblar la punta del cepillo, de modo que es más fácil llegar a los extremos. Mi pregunta es la siguiente: si doblas la punta, ¿cómo lo vuelves a introducir en el tubito? ¿No se va a secar? Si quieres, puedes probar tú misma el truco y me dices qué tal. Por si acaso, utiliza tu rímel viejo para hacer el experimento.

 

Ahora ya sabes algo más sobre cómo convertir tus casi inexistentes pestañas en pestañas kilométricas. Elige los trucos que más se adapten a lo que buscas, y deja tus complejos a un lado. ¡Buena suerte!

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